Emprender mucho y fuerte

Esto estaba muerto. Pero, como  en un páramo apocalíptico post-nuclear, la vida se abre de nuevo paso. Son los brotes verdes. No lo digo yo, lo dice un hombre respetable y otro de rostro circunspecto. Así que esto va rodado. Entre pitos y flautas, la crisis ha sido un cuento para asustar a las viejas. Vale que hay viejas que se han mudado al otro barrio por el camino, otras que se han quedado sin atención a la dependencia y otras que no tienen dinero ni para comprarse un par de zapatos. Fue su culpa: vivían con su pensión mínima por encima de sus posibilidades. ¡Venga pagar a los nietos 10 euros los domingos por encima de sus posibilidades! Y cuidado, que los nietos igual se lo gastaban después en droga, porque como los libros se los daban gratis en las escuelas…

Pero la naturaleza es sabia. Ya dijo Darwin, lo de la evolución y tal, que sobrevive el más fuerte. Quien dice el más fuerte dice el más hijo de puta. Eso Darwin, que era un señor, me parece que no puso por escrito. El caso es que igual que la caída de un meteorito se llevó por delante a los dinosaurios, la crisis se ha llevado por delante a los débiles y humildes. Si la teoría del darwinismo se pudiera aplicar a la sociedad tal cual, como algunos pretenden, si la cosa funcionara así, esta crisis debería haber extinguido a los pobres y haber dejado a ese 1% de la humanidad con la pupila en forma de símbolo del dólar como únicos habitantes de la Tierra.

La realidad es que para que haya 1% jodidamente rico hace falta un 99% jodidamente jodido, así que hay que apretar, pero lo justo. En lugar de extinguir a los pobres, la estrategia, siempre es la misma, pasa por dejar que mueran los que no son productivos y que los que viven estén con una mano delante y otra detrás. Apretar, apretar, apretar pero no ahogar. Los muertos todavía no sirven de mano de obra. De momento.

Los humildes son mil veces más dignos que los poderosos, pero de eso tampoco escriben mucho los de la Escuela de Chicago. Ni siquiera los de la Escuela del barrio de Salamanca, cuando les da por escribir o por que les escriban. También es cierto que hay humildes que, por lo que sea (se cayeron de la cuna al nacer, el cura les dio una colleja muy fuerte en la sacristía cuando les pilló robando del cepillo…), viven pensando que pueden prosperar. Que ellos pueden ser el 1%.

La gente se tiene que ganar los garbanzos de algún modo. Todos los días hay que tragarse un poquito los ideales y los sueños para que entre dinero en casa. Los hay que los engullen como el que come pan de la semana pasada; para otros es hidromiel. El sabor dulce que su cerebro cree apreciar no es sino mierda sobre sus papilas gustativas. No les quitemos esa ilusión. También hay afortunados, los menos, que hacen lo que les peta. Bravo por ellos, si no roban ni joden a nadie.

Luego están los emprendedores. No lo que toda la vida ha sido un señor o señora que ha  llevado una mercería, una panadería, una copistería, una agencia de comunicación o un estudio de diseño, aunque ahora se empeñen en llamarlos así. Emprendedores son los que  se han comprado el libro de Steve Jobs, lo han dejado encima de su mesa, han chupado muy fuerte el barniz de un lápiz HB y se han creído lo del “Venga, muchacho, tú puedes ser ese 1%”. El cielo nos proteja de ellos.

En el mundo de los ‘entrepreneur’ de pro, el desmantelamiento del Estado es un negocio muy rentable. Externalización de servicios equivale a ser liberal a costa del Estado. Es como ser católico, estar divorciado y querer que el cura de Alcolea te dé la comunión. Todo no puede ser. Pero en el liberalismo para lo mío, sí se puede. Si el negocio les sale y se convierten en ese 1%… ¡Que les importa todo un carajo! Pero, ay como salga mal… ¿Les tendrán que dar una subvención, no? En cualquier caso, que les vaya bien y que tengan salud muchos años, porque la Sanidad estará en manos de emprendedores.

Volviendo al principio, hay que darles la razón a los negacionistas de la crisis. Esto no es una crisis: ha sido un momento de excepcional afloramiento de hijos de puta.

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1 Response to “Emprender mucho y fuerte”


  1. 1 lee esto marzo 8, 2015 en 6:42 pm

    Siempre y en toda circunstancia es bueno buscar gente
    que tenga los mismos intereses que uno. Es por ello que llegué a tu sitio y me parece que tus artículos son excelentes.
    No deseo sonar adulador mas la verdad creo que posees
    potencial al redactar. Me gustaría que tuvieras luego la oportunidad de revisar algunos
    artículos que he escrito por mi cuenta. La verdad es que
    no se si son tan buenos como los tuyos mas intento hacer algo a este respecto.

    Que bien es encontrarte en la red y espero que sigas escribiendo que por aquí ya
    posees un fan.

    generalmente no quiero dejar comentarios porque me da pereza registrarme y todo eso, pero ahora vi algo que
    me ha hecho redactar un mensaje para darte las gracias
    por compartir tus pensamientos. puede que este comentario no de mucho a los
    otros visitantes pero quiero que aporte
    un apoyo para que la portal continue creciendo día tras día hasta que sea la
    numero uno del mundo


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